SER EDUCADOR EN EL SIGLO XXI
A lo largo de estos años y con el interés de estar en la
vanguardia de la educación porque nuestro mundo ya globalizado nos exige; he
llegado a la conclusión que como docente responsable de la formación de los
alumnos a nuestro cargo tenemos la responsabilidad de tomar conciencia del
papel fundamental que representamos ante ellos y hablo de muchas generaciones
que han ido caminando con nosotros a lo largo de toda nuestra antigüedad y del
tiempo que nos falta para trabajar en esta profesión.
Un docente que no quiere crecer, actualizarse y seguir con
métodos antiguos, es un docente que solo transmite, informa, controla,
adoctrina y no permite el desarrollo de
las habilidades y de las destrezas de sus alumnos.
La educación no solo se queda en las aulas los alumnos la
trasladan a su vida cotidiana por eso un educador del siglo XXI debe de pesar
como debe actuar como debe ser su praxis educativa ya que sin darnos cuenta
somos una influencia positiva o negativa
en las personas que educamos y de esto debemos ser muy conscientes ya que la
educación como es para la vida no solo se va a la casa del alumno sino se ve
reflejado en nuestro entorno y como consecuencia en nuestra comunidad, en
nuestro país y por su puesto en el mundo
globalizado en el que vivimos.